jueves, 9 de junio de 2016

La nave de Teseo

Un tópico recurrente en las teorizaciones sobre identidad es el relativo a la identidad a través del tiempo. Nos sentimos naturalmente inclinados a pensar que, pese a los cambios que nuestro cuerpo experimenta desde que nacemos hasta que morimos, seguimos siendo siempre los mismos. Pero bien podemos preguntarnos qué es lo que nos confiere identidad y asegura que efectivamente lo seamos.
    Locke sugirió que es en la memoria donde se cifra, en última instancia, nuestra identidad personal. Aunque su tesis recibió múltiples impugnaciones, no deja de ser una de las referencias en el tema. Hume, por su parte, como es sabido negó rotundamente la existencia del yo, como si de un mero resabio dogmático se tratara. Según él, lo que llamamos yo no es más que un haz de percepciones, y no existe esencialmente.


Mi intención es referir sucintamente la llamada paradoja de Teseo (tratándose de objetos inanimados, el problema relativo a la identidad naturalmente subsiste). Supongamos que Teseo, eminente rey ateniense que dio muerte al Minotauro, parte en barco rumbo a Creta para acometer una misión. Supongamos, además, que el viaje es todo un éxito pero que, al regresar, advierte que su nave requiere de algunas reparaciones menores, en virtud del desgaste producido por la misma navegación. Consideremos que Teseo tiene sólo un barco y lo usa regularmente. Los arreglos se tornan entonces periódicos, pues la prudencia exige repararlo asiduamente a fin de evitar inconvenientes.
    Ahora bien, supongamos que pasaron diez años desde que la nave surcó por primera vez los mares y que, al cabo de todo ese tiempo, la mayoría de las piezas originales del barcos fueron reemplazadas; más aún, que sólo queda del original el timón, o ni siquiera eso. En tal caso, ¿podemos afirmar que el barco sigue siendo el mismo? Si es así, ¿qué lo convierte en tal? ¿qué es aquello que le confiere identidad? ¿acaso la intención humana? ¿el bautismo inicial al que fue sometido? ¿o la materia (la madera y los restantes materiales) de la que está hecho (en cuyo caso, nada quedaría del original, evidentemente)?
   Éste es quizás uno de los tópicos más interesantes en cuestiones de identidad a través del tiempo, junto al famoso dictum heraclíteo del eterno fluir de las cosas, y también, pero en un sentido diferente, a la paradoja de Sorites.


Fuentes:
John Locke, Ensayo sobre el entendimiento humano, FCE, 1999
Roderick M. Chisholm, Person and Object: A Metaphysical Study, Volume 5, cap. 3

miércoles, 1 de junio de 2016

Clever Hans, el caballo matemático

Hans der Kluge (mejor conocido como Clever Hans o Hans el Inteligente) fue un caballo alemán de principios del siglo veinte cuya fama trascendió las fronteras de su "país de origen" debido a su presunta capacidad de realizar operaciones aritméticas sencillas. El animal adquirió tal notoriedad en su momento, que hubo de formarse una comisión integrada por trece científicos de prestigio para evaluar si efectivamente se trataba de un don genuino o de un mero fraude. Oskar Pfungst, asistente del renombrado psicólogo Carl Stumpf, fue el encargado de investigar el fenómeno. Al cabo de un minucioso examen, Pfungst y sus colaboradores descubrieron que el dueño de Hans inducía de manera sutil e involuntaria en el animal la respuesta correcta en cada caso, y éste respondía entonces condicionado. Esta incidencia involuntaria del observador sobre el individuo sujeto a examen se conoce desde entonces como "efecto Clever Hans".
    Algunas fotos de Hans en pleno devaneo sesudo:

La comisión examinando a Hans

Hans demostrando el Teorema de Pitágoras





Fuente: James Goodwin, Research in Psychology: Methods and design, Ed Wiley (6ta ed), 2010

Arte antioqueño en Boston

Cofres y jarrones decorados por una persona muy creativa y talentosa (y muy querida).





martes, 31 de mayo de 2016

Konrad Lorenz (1903-1989)

Probablemente el más conocido de los etólogos, Lorenz contribuyó a echar por tierra el modelo imperante en biología evolutiva, que reducía la selección natural a una férrea competencia entre individuos (selfish selection), dentro de la lógica de supervivencia del más apto o fuerte. Demostró, en cambio, que en la naturaleza no prosperan las especies egoístas sino las altruistas; aquellas que alientan o propician la colaboración activa de sus individuos. (El ser humano no es una excepción).
    Junto a autores como Wynne-Edwards, contribuyó por ende a desmontar ese paradigma tan vigente durante los años sesenta, entre biólogos como John Maynard Smith, George C. Williams y Chris Perrins, entre otros.

Konrad Lorenz (1903-1989)

domingo, 29 de mayo de 2016

Hermann Grassmann (1809-1877)

Nacido en el poblado de Szczecin (capital actual del voivodato de Pomerania Occidental) a principios del siglo diecinueve, H. G. Grassmann no fue sólo un matemático, sino también un verdadero polímata. Realizó importantes contribuciones en ciencias tan disímiles como la cristalografía, la lingüística y el estudio de las mareas. En el campo de las matemáticas, por su parte, es reconocido por haber desarrollado el álgebra lineal y acuñado el concepto de espacio vectorial, además de haber expuesto por primera vez una formulación axiomática de la aritmética.
    El siguiente sitio ofrece una breve reseña de su vida:


Hermann Grassmann (1809-1877)

sábado, 28 de mayo de 2016

Elizabeth Anscombe (1919-2001)

Corría el año 1956 y la Universidad de Oxford hacía entrega del grado honorario a Harry S. Truman, quien fuera el presidente número treinta y tres de los Estados Unidos; el mismo que ordenó los bombardeos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, y dio así comienzo a la era nuclear. Anscombe -que siendo estudiante se había opuesto con fervor a la intromisión británica en la guerra- escribió una misiva oponiéndose al reconocimiento que buscaba otorgársele a Truman.
    Sus reflexiones alusivas a la ética militar son dignas de admiración, por cuanto abrevan en la sensatez, el sentido común y una concepción humanitaria de la existencia.
    Agrego el vínculo al panfleto, para quien quiera leerlo:



Elizabeth Anscombe (1919-2001)


Fuente consultada: Rachels, J. Introducción a la filosofía moral, FCE, México, 2008, pp. 186-ss.

Película - Tres monjes rebeldes

Película que narra el origen de la Orden Cisterciense en el siglo XI y la historia de sus fundadores, los monjes Roberto de Molesmes, Alberi...